Energía. El Principio del Universo Ver más grande

Energía. El Principio del Universo

Energía. El Principio del Universo

Más detalles

No hay existencias para este producto

$ 196.00

Más

Recorriendo las diez escalas que los autores nos proponen, desarrollaremos el óptimo uso de nuestra energía y aumentaremos nuestro nivel de percepción de la realidad.

La energía es la sustancia primigenia y elemental, que constituye absolutamente a todas las cosas en el universo. Podemos llegar a ella para estudiarla y empezar a comprender su composición y funcionamiento a través de la variedad de formas que adopta, así como de la infinita cantidad de vibraciones en las cuales ésta se nos manifiesta. Precisamente esto es lo que nos lleva a pensar en distintas energías, calidades y polaridades, pero en realidad la energía es una y aquello que estamos midiendo y de lo que hablamos es de sus manifestaciones.

Este volumen nos permite conocer la energía en todos sus niveles y tipo, su interrelación con los chacras y nuestro campo áurico y su relación con la materia.

A través de estas páginas, los autores nos invitan a observar el universo con una nueva mirada, más real y más completa.

Autores: Bertuccio, Jorge R. y Simone, Mónica S.
Editorial Kier
Colección infinito
158 páginas

Índice

Agradecimientos 5
Palabras preliminares a la presente Colección 7

  1. Introducción 9
  2. La energía y la materia 15
    Respiración
  3. Cuerpo, mente y espíritu 27
  4. Los orígenes de la energía 33
    El enfoque de Lao Tse
  5. Los campos energéticos y los chakras 51
    ¿Cómo se produce la enfermedad?
    Los chakras
    Ejercicios
  6. La energía personal 75
    Ejercicios para el reconocimiento de la energía
    Meditación del circuito celeste u órbita microcósmica
    Ejercicios
  7. Las 10 escalas energéticas para la prevención y recuperación 95
  8. Desarrollo de la percepción 123
  9. Visiones y teorías sobre la energía 135
    El enfoque de Masaru Emoto: Hado u ondulación
    El enfoque de Masami Saionji
    Plegaria y sanación: Las primeras pruebas científicas
    Einstein, Jung y el concepto de sincronicidad
    Distintas manifestaciones de la energía sutil

    Bibliografía 155

Prólogo

Es muy probable que cuando termine de leer este libro tenga las mismas sensaciones que nosotros al escribirlo. Una de ellas es la de sentimientos integrados al universo. Este Pequeño, pero trascendental descubrimiento se irá fortaleciendo a través de estas páginas y nos daremos cuenta de que no hay efecto sin causa y que todo está tejido en la red de la sincronicidad, tal como veremos en el Capítulo 9 de este libro.

Entramos en un plano donde tomamos conciencia de las manifestaciones de la materia en el campo de lo manifiesto y a su vez, de que no todo es sustancia pues las sensaciones, pensamientos y emociones se generan desde lo in-manifiesto. De hecho, interactuamos con ellos cotidianamente, muchas veces sin darnos cuenta de que el deseo y la voluntad hacen que se transformen en acciones concretas, pasando de un plano a otro y posibilitando concreciones en nuestra vida. De ahí que tendamos a visualizar el universo como en dos manifestaciones separadas, si bien en realidad son complementarias en tanto constituyen vertientes de una sola expresión: la distribución de la información de cada una de las variables de las partes, concurrirá a los diferentes cuerpos, según la luz que éstos requieran.

Podemos decir entonces, que asistimos, como en una melodía, a una sola canción, con diferentes tonos musicales a los que llamaremos vibraciones. Éstas podrán ser alteradas, aumentadas, disminuidas o transmutadas, pero no negadas como integrantes de una sustancia única, (...).

Por lo tanto, los componentes de esta sustancia que nosotros veremos, serán luz e información. En otras palabras, presenciaremos la manifestación energética del cosmos, de la misma manera que al inflar un globo vemos la forma que éste tiene, aun cuando una parte de nosotros quiera creer que el aire contenido dentro del globo tiene esa forma. Esto subsistirá en nosotros por algún tiempo, pues nos llega como información humana basada en creencias.

En un primer momento, la humanidad asistió al mundo de lo sobrenatural y al mundo de la fe, como algo imposible de explicar pero que parecía ser así. En los primeros tiempos, el Sol, la Luna, los astros celestes y las distintas manifestaciones de la naturaleza, conmovieron a ese ser humano y éste le dio la categoría de dioses. Más adelante, esos dioses tendrían ingerencia en su destino o suerte, en sus cosechas, en su vida diaria. Luego, necesitó de la figura patriarcal para poder ordenar su cosmovisión y Dios creó la figura del Padre; un Padre de gran autoridad, severo, justo, implacable; frente a él, sus adoradores, que no eran más que la figura del hijo obediente y temeroso, quien con sus buenas acciones busca ser recompensado y reconocido como hijo de la casa. El tercer elemento que aparece es el Spiritus, como nexo entre ambos extremos. Con él, surge el mensaje Crístico del amor. (...)

A esta humanidad le corresponde tomar lo mejor de cada una de ellas y agregar la propia impronta, que será la vivencia de todas las manifestaciones que se dan en nuestra vida. No se trata de buscar respuestas en un Dios en los lejanos cielos, lo cual sólo traerá más abandono y falta de comunicación con él; ni de intentar calcular o medir distancias inconmensurables, que también angustian nuestra efímera existencia. Por el contrario, se trata de mirar hacia adentro y dejar que se expanda nuestra conciencia. El hecho de pretender lograr respuestas externas a cuestiones que hacen a nuestro interior, sólo se traduce en sufrimiento. De esta manera, sólo seremos vagabundos buscando luz durante toda la noche, sin saber que ésta sólo estaba en nuestra casa. (...)

Estos elementos en los cuales trabajaremos a lo largo de los capítulos siguientes, ayudarán a que trascendamos los límites de nuestras creencias parciales, las cuales influyen en la comprensión de las situaciones por las que atravesamos. Procuraremos ampliarlas para crear una cosmovisión propia, en sintonía con el universo, respetuosa y abarcadora de todas las visiones parciales, interactuando con ellas y permitiendo que éstas crezcan y se conecten. Así estaremos dando comienzo a una visión global, necesaria para elevar nuestro estado vibracional y acompañar la evolución de este momento en el universo.

Reseñas

No hay reseñas de clientes en este momento.

Escribe tu opinión

Energía. El Principio del Universo

Energía. El Principio del Universo

Energía. El Principio del Universo

15 productos más en la misma categoría: