Ondas energiaEste artículo fue publicado en la revista El Buscador en Abril de 2009. A nuestro criterio, es un artículo que describe ciertos aspectos de la magnetoterapia y del magnetismo, especialmente la historia del conocimiento de esta última.

Artículo escrito por el Dr. Noé Sampablo Martínez y el Prof. Francisco Hernández Morales.

El hombre no es materia ordinaria, moléculas y electrones en rotación constante, un mero portador de energía térmica. Es una masa que posee ciertas cualidades elevadas propias del espíritu creativo vital con que fue dotado … es capaz de aumentar o disminuir su velocidad de movimiento por el misterioso poder que posee de apropiarse de energía de otras sustancias y convertirla en motivos energéticos que nos dan la vida.
Nikola Tesla

Más de dos milenios han transcurrido de historia escrita del desarrollo humano y en todo ese tiempo se han venido aprovechando las propiedades curativas de la magnetita, loadstonechiulshi, que en chino equivale a “piedra mágica”… Sin embargo el término comúnmente empleado hasta nuestros días es el de imán o magneto, nombre dado por los griegos por haberla encontrada en abundancia en la provincia de Magnesia de esa nación. Durante todo este periodo sus virtudes conocidas fueron aumentando y transmitiéndose de una generación a otra, pero únicamente dentro de un muy reducido grupo de personas, por lo que resultó que los avances fueron poco significativos, particularmente en el uso terapéutico. Todo este conocimiento fue manejado “esotéricamente”. Bajo el control de una casta, la de los curanderos o hechiceros de las culturas antiguas, se le dio sentido mágico, cosa de brujos y consecuentemente de escasa credibilidad ante los académicos u hombres de ciencia. No obstante, las propiedades curativas de los magnetos atrajeron la atención de algunos hombres de ciencia de la época del medioevo que, interesados en el tema, se dedicaron a recopilar, comprobar, aplicar y transmitir esos conocimientos, los cuales llegaron hasta nuestro tiempo. Sólo por mencionar algunos ejemplos, tenemos a Paracelso (1493-1541), médico y alquimista suizo, graduado en la Universidad de Viena a los 17 años, hombre inquieto que para obtener mayor conocimiento de su profesión tenía reuniones con magos, gitanos y ancianos a los que consideraba con mayor ciencia en su profesión, a él se le debe haber definido el magnetismo animal por primera vez.

W. Gilbert, médico de cabecera de la reina Isabel I de Inglaterra, se ocupó de recabar toda la información existente en esa fecha, no sólo realizó estudios de los magnetos y su aplicación en terapias, sino que sus estudios e investigaciones fueron los más completos, elaborando teorías que al paso del tiempo fueron complementadas y comprobadas. También es importante mencionar el caso de Athanasius Kircher, padre jesuita, que escribe un pequeño libro, Magneticum Naturae Regnum, que dedica a un colega mexicano de nombre Alejandro Fabián.

Con esos conocimientos de terapia magnética hasta ahí conocidos llegamos hasta los finales del siglo XIX, cuando académicos y científicos retoman el tema y empiezan a realizar investigaciones sistemáticas, muchas de ellas auspiciadas por universidades de Europa y Estados Unidos, sobre los efectos que tienen los imanes o los campos magnéticos en los seres vivientes, comenzando por los más simples como son las bacterias y las células.

El fenómeno magnético lo conocemos principalmente por lo que nos enseñan en las escuelas:

  • El imán atrae clavos y pequeños trozos de hierro.
  • El imán tiene particularmente unas zonas donde se intensifica esa acción que se les conoce como polos.
  • Que polos semejantes se repelen y que polos contrarios se atraen.
  • Que uno de los extremos de la brújula (aguja imantada) siempre apunta hacia un mismo punto, que es el polo norte.

Y el magnetismo puede ser interpretado de diferentes maneras; pero independientemente de las muchas maneras de entenderlo, es interesante saber que es una forma que tiene la materia de manifestarse, dicho de otra forma: es una propiedad de la materia y para el tema que nos ocupa el magnetismo es energía vital.

El sol americano

Para los pueblos mesoamericanos, la vida requería de calor, de fuego, del sol. Por eso existían diversas manifestaciones y actividades en su honor siguiendo todo un programa que giraba en torno a él (calendario solar). Intuitivamente (¿?) consideraban al Sol como el proveedor principal de energía, que no sólo enviaba los rayos de luz y calor sino también otras formas de energía en donde estaba contenida la energía magnética que emite el astro emite, afectando el propio campo magnético terrestre con alteraciones biológicas y geofísicas. El campo magnético del Sol llega a ser en ocasiones cientos de veces más fuerte que el de la Tierra. ¿Estarían equivocados? Sabemos por las investigaciones recientes y los viajes espaciales que efectivamente el Sol genera y nos manda energía magnética que afecta el campo geomagnético con repercusiones climatológicas y biofísicas.

La energía magnética terrestre que hasta hace medio siglo no se consideraba importante para efectos de salud o desarrollo biológico, tuvo que ser reevaluada al notar que en viajes espaciales prolongados los astronautas sufrían cambios en su metabolismo y consecuentemente en su salud. Pero fue necesario que el hombre saliera al espacio exterior, que se alejara de su magnetosfera (su mundo) para darse cuenta de que el cuerpo humano sufría cambios debido a la ausencia del campo magnético terrestre.

El magnetismo es una propiedad de la materia, y para eso tenemos que remitirnos a los ingredientes fundamentales que intervienen en su formación, ya sea orgánica o inorgánica; y éstos son: átomos y moléculas. Es ahí donde aparece inicialmente el magnetismo, ellos son la fuente de donde emana; en cada átomo, en cada molécula de acuerdo a cómo esté agrupada, sea materia en estado sólido, liquido ó gaseoso; en células dinámicas (con vida) o no, con vida o sin vida. El magnetismo no es exclusivo de un estado particular de la materia, ni pertenece al reino animal, vegetal o mineral, está presente en toda la materia aun cuando no podamos detectarlo o medirlo, ya que donde hay átomos y moléculas ahí está presente el magnetismo.

Han sido los experimentos y la práctica con campos magnéticos los que han confirmado o desechado las especulaciones de tiempos pasados, los que le han quitado ese aspecto mágico, mas no lo esotérico, a todo lo relacionado con la curación magnética. Sin embargo, de los efectos fisiológicos de los imanes sobre el cuerpo humano hay algunos que parecen fantasiosos, sobrenaturales, como la creencia de que las personas que trabajan o están bajo la influencia continua de campos magnéticos considerables engendran preferentemente niñas, sin especificar si la concepción se realizó en las cercanías de fuertes campos magnéticos y de qué potencia. Y así como el anterior hay otros.

Actualmente podemos ver que el magnetismo y sus efectos sobre la salud se cuestionan y se ponen en duda, aun por profesionistas de la salud, y siguen cubriéndolo de ese manto mágico y misterioso, o que es el resultado de sugestión o que son chiripadas, pero por otro lado son conocimientos que le han permitido al hombre manejar a distancia objetos que responden al mismo origen, como son teléfono, telégrafo, radar, controles remotos o resonadores magnéticos, etc., pero no quieren aceptar que son esos mismos efectos los que influyen y afectan a los seres biológicos, ya sean flores, insectos o el genero humano, donde intervienen reacciones químicas que no están controladas como en un laboratorio.

Afortunadamente las investigaciones en esta área del conocimiento continúan y los descubrimientos se siguen reportando para avalar y dar una justificación científica a la acción que tienen los magnetos (permanentes o variables) en el cuerpo humano. En estas investigaciones se han podido demostrar varios efectos que modifican procesos vitales en los seres vivos, de los cuales podemos mencionar los siguientes:

  • Reacciones de bacterias y virus a los campos magnéticos.
  • Variación del flujo sanguíneo.
  • Alteraciones en el contenido de la urea, sodio y potasio
  • Alteración en el crecimiento celular
  • Afectación en la actividad eléctrica de los nervios.
  • Reorientación de macromoléculas.
  • Aceleración o retardo de reacciones enzimáticas.
  • Activación de la circulación sanguínea y aceleración del proceso de ionización
  • en la sangre.
  • Incremento de la migración de los iones de calcio.
  • Reducción de la inflamación.
  • Reducción de la sensibilidad y el dolor.

One Thought to “Por qué curan los imanes”

  1. FERNANDO

    HOLA..QUISIERA SABER ACERCA DE LOS CURSOS DE MAGNETOTERAPIA EN CUERNAVACA… GRACIAS

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