¿Qué tipos de magnetos se usan en Magnetoterapia?
Material del que están hechos los magnetos.
Los magnetos pueden estar hechos de distintos materiales, como lo
son el Hierro, la Ferrita o materiales de las llamadas “tierras raras”, como lo
son los de Neodimio-Hierro-Boro (NIB o NiFeB), Aluminio-Níquel-Cobalto (AlNiCo) y otros.
Los magnetos más comunes son los
hechos de Ferrita. También existen los plásticos que están mezclados con material magnético, y con
ellos se hacen los imanes que se pegan en el refrigerador, por ejemplo.
¿Que tan fuertes son los magnetos?
Algunos imanes pueden tener más flujo magnético que otros. Esto lo
podemos apreciar juntando dos tipos distintos de imanes sobre una placa de fierro, y
viendo qué tan difícil es el despegar al imán de la placa. Un imán más grande tendrá
más flujo o “fuerza magnética aparente” que uno más pequeño hecho
del mismo material. En la interacción de los campos magnéticos con los seres vivos algo
muy importante es la densidad del flujo magnético. Esto se refiere al flujo magnético de
los imanes, por unidad de área. Esto significa que un imán pequeño puede tener la misma
“fuerza magnética aparente” que uno más grande, si el pequeño tiene
más densidad. Esta densidad está determinada casi exclusivamente por el material con que
esté hecho el magneto. La densidad se mide en teslas (en el sistema MKS) o en
gauss
(en el sistema cgs). Los imanes usados en Magnetoterapia normalmente se miden en
gauss.
Los imanes de alta densidad
se aplican para hacer diagnóstico de
enfermedades o padecimientos, y para tratar ciertas enfermedades, como tumores
cancerosos o fracturas.
Nosotros trabajamos con imanes de 380, 3800 y 10,000 gauss.
Polaridad y forma de los magnetos
La polaridad es la característica más
importante de los imanes. Todos los imanes tienen dos polos: norte y sur, o negativo y
positivo, respectivamente.
Los imanes se construyen de muchas formas
y tamaños: cilíndricos, de base cuadrada o rectangular, toroidales o de forma de dona,
delgados como cartón, en forma de barras, alargados, gruesos, etc.
Los imanes usados en
Magnetoterapia generalmente
son delgados y de base circular, parecidos a monedas, pues las puntas redondeadas y grosor
hacen más fácil su uso al estar pegados al cuerpo. También se usan los de base
rectangular, pero como magnetos de diagnóstico.
Es muy importante que la polaridad de los magnetos
corresponda a un polo por cada cara de mayor superficie. Siguiendo con la analogía de las
monedas, un polo (norte, por ejemplo) estaría en una cara de la moneda, y el otro polo
(el sur) en la cara contraria. Hay magnetos cuyo polo norte cruza la mitad de cada cara,
mientras que el polo sur cubre la otra mitad de las dos caras.
Estos imanes no pueden
usarse en la Magnetoterapia, pues si se pegaran al cuerpo de una persona, ésta
recibiría el efecto de los dos polos al mismo tiempo. Es por esto que no todos los imanes
pueden usarse en la Magnetoterapia.